Lunes 17 de julio de 2017, 06:46

Un Hospital con falencias y necesidades recibe a 1400 afiliados del PAMI

Un verdadero aluvión de jubilados recibe desde hace un mes y medio el Hospital Interzonal “Abraham Piñeyro”: se trata de los 1400 afiliados al PAMI que capitaban en el Sanatorio Junín –que rescindió el contrato- y muchísimos otros que, al enfrentarse con la falta de atención de los médicos especialistas o el cobro de plus, deciden refugiarse en la salud pública.

Los cambios surgieron a partir del 1 de junio, cuando comenzó a implementarse un nuevo convenio prestacional. Tras la decisión de uno de los tres centros asistenciales privados que capitaban en la obra social de rescindir el contrato, alrededor de 4000 jubilados debieron repartirse entre las otras dos clínicas y el Hospital.

A esto, la situación general se agravó con la decisión de los médicos especialistas que dejaron de atender por PAMI, en reclamo por los bajos montos fijados desde el Instituto, que volvió a pagar a través del sistema de cápita.

De este modo, la mayoría de los jubilados (al menos aquellos que no dispongan de fondos suficientes) sólo tienen como opción atenderse en los consultorios, someterse a cirugías e internarse en el Hospital Interzonal “Abraham Piñeyro”, que pocos estiman en condiciones de recibir este verdadero aluvión de jubilados. Encima, en una época en que la neumonía es la enfermedad “de moda” y requiere de un seguimiento especial.

Por el lado del HIGA, además de la falta de alguna aparatología y las conocidas deficiencias en infraestructura, se suma ahora el problema central de la falta de profesionales para la cobertura de guardias.

A pesar de haber transcurrido ya un mes y medio e innumerables reclamos en torno a este cambio en el PAMI, todavía no hay respuestas concretas desde la obra social nacional para los abuelos.

 

Quejas de jubilados. El presidente del Centro de Jubilados de ATE, José Luis Álvarez, confirmó que “los médicos especialistas no están atendiendo por PAMI, por lo cual si una persona no puede pagar la consulta, debe ir al Hospital sin ninguna otra opción”.

“Queremos tener una charla con la directora del Hospital, Alicia Ramallo, y recorrer todos los pisos y ver si realmente están disponibles para atender a los 1400 jubilados que capitarían allí por PAMI”, señaló.

También hay preocupación en torno a las consultas ambulatorias. “Muchos jubilados no tienen entre 300 y 600 pesos que cobran la visita los especialistas, así que deben ir al Hospital donde se atiende a todos”.

“En el caso de los medicamentos, por ejemplo, no puede venir una asistente social y decirnos que porque tenemos dos jubilaciones, una casa y un coche nos quitan el 100% de cobertura, y dejarlo al 50 %. Es una barbaridad porque hemos trabajado y si tenemos una casa y un coche es porque nos sacrificamos trabajando, no robando como hacen ellos”, señaló el dirigente de la tercera edad.

 

Para recibir. Por su parte, Silvia Fulgenzi, secretaria general de CICOP Junín, analizó que “la situación económica de la Provincia es grave, pero debemos poner prioridades. Entiendo que en el caso del Hospital de Junín la gente ya viene dolida por la estafa, así que actúa de otra manera, pero en el tiempo en que no se hizo nada por la salud pública, los profesionales de carrera se iban jubilando y se tapaban agujeros con residentes”.

“Ahora encontramos que no hay gente nombrada, y no quieren venir a trabajar al Hospital, en primer lugar porque en el privado se gana el doble y además por las condiciones deficitarias para cumplir la labor”, denunció.

Al respecto, contó el caso de “un profesional que hace una guardia en el Hospital y me anunció que va a renunciar, porque prefiere hacer 90 kilómetros a Chacabuco, hacer una guardia en el Hospital municipal entre tres profesionales y no acá que está solo”.

“Mientras no tengamos la infraestructura necesaria y se completen los planteles básicos, no hay salud”, remarcó.

A la vez, analizó que “las prepagas aumentan y la gente se inclina al Hospital, yo digo que hay que exigir a la Provincia mesas técnicas en las que se discutan estas situaciones. La salud no puede esperar más”.

 

No alcanzan los médicos. Fulgenzi subrayó que “se podría ofrecer al PAMI que la gente se interne, ahora que hay problemas con los centros privados. Pero hay pocos médicos clínicos, no alcanzan”.

“Nosotros deberíamos tener un hospital de primerísima línea y nos encontramos con una covacha. Hay partes que espantan, como Psiquiatría, que ahora van a arreglar. Pero todo es muy lento, necesitamos otra forma”, pidió.

La responsable de CICOP Junín remarcó que “los profesionales que hacen las guardias necesitan hoy que se les pague otro plus y requieren de otra infraestructura. Son los puntos estratégicos para poder desarrollar todo lo demás: si no hay una emergencia como corresponde, sin los médicos necesarios, alguien debería atenderse a kilómetros exponiéndose a la muerte”.

“Hay guardias que hoy se cubren con un solo profesional, que si se enferma, queda sin nada”, contó, y agregó: “No faltan insumos hoy, pero hay que reforzar la acción”.

 

Mejorías. “Con la incorporación de la atención de más afiliados del PAMI, necesitamos que haya más camillas, más sillas de ruedas, que las ambulancias estén en mejores condiciones...”, apuntó hace unos días el titular de ATE Junín, Julio Miguenz.

“Va a empezar la obra de gas para Rayos, Laboratorio, Salud Mental, que están sin el servicio porque las cañerías que se hicieron tres veces tenían llave de agua en algunos lugares. No estaba equivocado el doctor Pérez cuando denunció el monumento a la corrupción y fueron muchos años de desidia”, indicó.

“Es mucho lo que se está tratando de arreglar, como reclamamos desde hace años”, agregó, y detalló que “nos prometieron hacer nuevas la cocina, el lavandero, la farmacia. Muchos pretendemos que en dos años se hagan lo que no se hizo en décadas, sin defender políticamente a nadie, sino viendo lo que pasó y lo que pasa hoy”.

 

Tranquilidad. En su momento, la directora del HIGA, Alicia Ramallo, había buscado llevar tranquilidad a los afiliados de PAMI: “No es que se internan todos juntos, algunos llegan por consultorio externo, otros por la guardia, y los que nos tocan a nosotros van a tener todos los servicios, como lo que se venía haciendo con todos los otros pacientes. Nosotros teníamos una cartera de 3000 pacientes de PAMI y ahora nos dieron 1500 más. En un momento llegamos a tener 8000, pero por distintas circunstancias se pasaron a las instituciones privadas, y ahora tenemos 4500”, confirmó.