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Junín. Lunes 1 de septiembre de 2014
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LOCALES
EMERGENCIA HÍDRICA
Junín bajo la lupa: Construcciones sin control y falta de obras, los puntos clave que hacen posibles inundaciones
Los profesionales Marcelo Balestrasse y Pablo Aguiar, y la concejal Cecilia Ávila, analizaron el fenómeno ocurrido en La Plata: cómo podría afectar a Junín.
21 de abril de 2013
¿Cómo afectaría a nuestra ciudad una fuertísima lluvia como ocurrió en La Plata y dejó varias zonas inundadas? ¿Cuáles son las causas y cómo podrían prevenirse?

Los profesionales Marcelo Balestrasse y Pablo Aguiar, y la concejal Cecilia Ávila, dieron su opinión: construcciones masivas sin control y falta de obras de escurrimiento pluvial son dos factores decisivos que pondrían en peligro varias zonas de Junín.

"Tanto La Plata como Buenos Aires son inundables porque están cruzadas por cuencas hídricas y arroyos que hace cien años eran a cielo abierto, y hoy están tapados y con construcciones indiscriminadas sin planificar encima", dijo Balestrasse, ex secretario de Obras Públicas de la administración Miguel.

"En Junín hay un Código Urbano Ambiental, que está planificando las zonas de emergencia hídrica, las zonas inundables, con mapas establecidos, y las diferentes situaciones de envergadura donde se puede o no construir. Lo importante sería que se haga cumplir a rajatabla, que desde el Ejecutivo no se permita construir en zonas inundables y se controle", resaltó.

En este marco, opinó que "ningún funcionario va a firmar un plano para hacer una construcción en zonas comprometidas, porque sino el comprometido luego puede ser él, pero sí hay problemas cuando aparecen construcciones clandestinas".

"Además, desde hace muchos años en Junín tenemos un tema pendiente que debería resolver la Provincia, si se gestiona con fuerza desde el municipio, que es el desagüe pluvial para toda la zona norte de la ciudad. Apenas hay un tema armado, pero desde Libertad y República hasta Ricardo Rojas y Arias, no hay desagües. Hace quince años atrás era una obra de 5 millones de dólares, no sé cuánto saldrá ahora, pero es la deuda hídrica pendiente en Junín. Por eso, esto que pasó debería apurar a los funcionarios para gestionar y salvar esta zona antes de que alguna vez nos toque este desastre", mencionó.

Nueva torre

Sobre la posible construcción de un mega edificio en el actual terreno de la terminal de ómnibus, Balestrasse observó que "los desagües pluviales en la zona céntrica fueron realizados nuevos, así que construir una torre de departamentos no creo que ocasiones problemas en desagües, aunque sí puede haber inconvenientes en la provisión de agua o las cloacas".

"Sí veo conflictivo trasladar la terminal de ómnibus a una zona que en el Código Urbano Ambiental está definido como de riesgo hídrico. Si bien las obras del Salado están armadas, ante un fenómeno de inundación de cuenca como tuvimos en el 2001, puede afectar la zona. No se debería permitir ningún tipo de infraestructura o edificación en ese lugar", agregó.

Muchos problemas

Por su parte, Pablo Aguiar destacó que "no soy un especialista en escurrimiento de agua, pero las torres tienen un impacto ambiental en los servicios y en la concentración de gente. Respecto a la reforma del Código, Junín tiene zonas bajas y en caso de una lluvia como La Plata, muchas más zonas críticas quedarían bajo el agua".

"En Nueve de Julio se hizo un parque céntrico, mucho más que el nuestro y sin la barrera de la Circunvalación, donde hay un lago y escurren aguas pluviales. Sirve de pulmón cuando hay grandes precipitaciones", agregó.

En este marco, mencionó que "una lluvia como la que cayó en La Plata nos causaría problemas en todos lados, pero el tema a tratar sería hacia dónde escurren las aguas. Junín tiene barrios bajos".

En cuanto a las obras necesarias, señaló que "hay que hacer de escurrimiento, que son desagües pluviales, algo que es muy caro, pero podrían incorporar las terrazas libres. Esto significa que un 40% de los lotes deben quedar como espacio verde. Y también mejorar el forestado, con especies que puedan absorber el agua mayormente".

"El otro problema que tenemos a la ciudad es que hay muchos desagües pluviales conectados a las cloacas. Muchos han visto brotar agua de sus inodoros", destacó Aguiar.

Falta de planificación

La concejal de la Coalición Cívica de Junín, Cecilia Ávila, afirmó que "por más que nos juntemos toda la oposición para iniciar un serio debate para cambiar el código urbano y así adecuarlo a los cambios climáticos, el oficialismo sigue teniendo mayoría, esa mayoría que ignoró la opinión del Consejo Asesor cuando se les ocurrió modificar los indicadores urbanísticos para favorecer un desarrollo inmobiliario".

La edil se refirió a los trágicos temporales que sufrieron la ciudad Autónoma de Buenos Aires y La Plata y opinó acerca de futuros cambios en el código urbano para evitar catástrofes como la sucedida.

Al respecto, Ávila explicó: "Como la mirada debe ser integral, hay que tener en cuenta el cambio climático, y por eso nosotros presentamos el año pasado un proyecto de adhesión a la Red Argentina de Municipios Frente al Cambio Climático (RAMCC) un instrumento de los gobiernos locales para la planificación y desarrollo de políticas públicas en la materia. Como para asociarse había que pagar $ 200 mensuales, desde la Secretaría de Economía lo rechazaron con el argumento de que no hay presupuesto para convenios de cooperación", dijo.

Asimismo, la concejal de la oposición sostuvo que "una vez más, las consecuencias de la desplanificación, de la impericia, de no tener en cuenta el diagnóstico y las recomendaciones de los expertos, porque si bien lo que pasó escapa a todas las previsiones, no se debe olvidar los errores que se cometieron, como la urbanización descontrolada, como bien señaló Pablo Romanazzi, ingeniero y docente de la UNLP".

Colapso y explosión

inmobiliaria, más las

obras que no se hicieron

Intentar encontrar las causas que provocaron la catástrofe en la ciudad de La Plata implica sumergirse en el estudio de los múltiples factores que incidieron en la tragedia.

Cualquier explicación tiene que comenzar con el factor climático. Según el Servicio Meteorológico Nacional, en el momento de mayor intensidad del temporal, la lluvia se concentró sobre el centro de La Plata y no fluyó. De los casi 400 milímetros que cayeron a lo largo del día, 313 lo hicieron en un período de 6 horas, entre las 15 y las 21. La Facultad de Ciencias Astrofísicas y Geografía Física de la Universidad de La Plata, que tomó las mediciones, estima que esa cantidad se concentró en solo 3 horas.

Para tener un valor de referencia, la media en La Plata para marzo, el mes más lluvioso, es de 111 milímetros. La tormenta cuadruplicó ese valor en un día.

Frente a esta situación, los especialistas aseguran que es necesario asumir que Buenos Aires es un territorio inundable y que una primera medida sería crear planes de contingencia para afrontar estas catástrofes, más allá de las obras de infraestructura que haya que realizar.

La tragedia también se vio agravada por la falta de un sistema de alerta para estas situaciones.

Otra causa para explicar lo sucedido tiene que ver con la reactivación económica que, al igual que el resto del país, vivió La Plata a partir de 2003. Según la Dirección de Estadísticas municipal, hasta 2008 se habían pedido permisos de construcción por más de 2.000.000 de metros cuadrados en la ciudad y sus alrededores. Casas unifamiliares con jardín fueron reemplazadas en forma progresiva por torres y la densidad pasó de 250 habitantes por hectárea hasta casi 1.200. Esto contribuyó a impermeabilizar el suelo y colapsó el sistema de infraestructura.

Para Rubén Pesci, arquitecto y presidente de la Fundación CEPA (Centro de Estudios y Proyectos del Ambiente), éste es un aspecto clave del desastre. "Debería haber un cambio contundente en los códigos de edificación, limitando la ocupación del suelo urbano a no más del 30-40 % del lote, para dejar jardines naturales. De lo contrario, toda el área urbana es una trampa de escurrimiento del agua en ocasiones de tormenta".